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Por Nicolás Rielo

Gestión de Servicios en TI y Divulgador de IT & Finance

El impacto de la inflación en las empresas no siempre es negativo. Es decir: sin duda que es uno de los dolores más comunes en economías con altos índices inflacionarios, como la argentina o la venezolana. Pero, en algunos rubros, puede derivar en oportunidades.

Aún así, para la gran mayoría de los negocios el aumento constante de los precios repercute negativamente en la operación y en la gestión financiera. Especialmente, cuando se trata de precios relacionados a materias primas, insumos o, sin ir más lejos, los salarios.

En este artículo te invitamos a analizar cómo afecta la inflación en las empresas y repasar con nosotros algunos puntos que pueden ayudarte a “surfear” este fenómeno tan hostil para los negocios.

Un poco de contexto…

Según datos del prestigioso portal Statista, la tasa de inflación de América Latina y el Caribe para estimada para fin de 2022 es de 11,2%. El doble dígito en la variación interanual asusta a consumidores, emprendedores y empresarios: es el dato más alto en los últimos 25 años.

Algunos países lo tienen peor: en Argentina, por ejemplo, la inflación anualizada para el año en curso ya se estima por encima del 100% interanual.

En gran parte como consecuencia de las políticas de expansión monetaria que se produjeron en la lucha contra la pandemia de COVID de 2020 y 2021, y agravada por la invasión de Rusia a Ucrania (dos países muy importantes en la producción de materias primas energéticas y alimenticias), la inflación no es sólo un drama de los países latinoamericanos.

En Europa, España y el Reino Unido esperan una inflación en diciembre en doble dígito; Alemania cercana al +7,5% y Francia cerca del +6%. En los Estados Unidos se estima que finalizará el año rondando el +8% acumulado interanual.

Ahora, ¿Cómo se refleja la inflación en las empresas? Y, más importante aún: ¿Cómo podemos gestionar las finanzas de la empresa en contextos inflacionarios de una forma más eficiente para no poner en riesgo el negocio?

Aquí te dejamos algunos consejos y recomendaciones útiles que pueden ayudarte. ¡Adelante!

Es momento de repasar y escudriñar gastos, ventas y precios.

Así es: en contexto de inflación, es momento de poner todas las finanzas bajo la lupa. Es hora de cuestionarlo todo:

  • Los gastos: Para identificar posibles egresos de dinero que son innecesarios o pueden ser reemplazables por una opción más económica. O también, por ejemplo, una buena idea es tratar de disminuir la parte de la hoja donde está la lista de los gastos fijos y acrecentar la de los gastos variables, que son más fáciles de cortar llegado el caso.

  • Las ventas: Muchas veces tenemos clientes a los que estamos vendiendo y no nos son rentables, por diversos motivos. Suele pasar que se sostienen esos clientes por cuestiones comerciales, un segunda ganancia no a la vista, o una decisión estratégica. En tiempos de vacas gordas, el negocio los asimila sin mayor problema. En tiempos de vacas flacas como lo es un marco inflacionario, tal vez sea hora de revisar esas ventas y tomar una decisión saludable.

  • Los precios: Debemos repensar cómo ponemos los precios y qué márgenes de ganancia estamos teniendo. Relacionado a lo anterior, la inflación en las empresas muchas veces a que éstas se desprendan de algunos “lastres” que adquirieron en las épocas de bonanza financiera. En este sentido, es muy importante crecer en nuestra capacidad de negociación.

«El éxito con el que surfeemos la inflación está totalmente relacionado al éxito que tengamos en las negociaciones con nuestros clientes».

Comprende todo el panorama económico

Juan Carlos de Pablo es un reconocido economista argentino. Sabemos que este país tiene una de las tasas de inflación más altas del mundo, en lo que es un síntoma crónica de su economía. De Pablo suele repetir una frase muy jocosa que dice:

«El empresario argentino a la mañana deja a los hijos en el Colegio escuchando las noticias en la radio. Va a la oficina y lee los periódicos. Habla por teléfono con el contador para enterarse de las nuevas medidas. Se reúne con los financieros para ver cómo están los números y cómo se deben ajustar los costos y los precios por la inflación. Y luego, cuando puede, trabaja».

Es una triste realidad, pero los contextos inflacionarios nos llevan a eso: debemos estar al tanto de lo que está pasando en la macroeconomía. Es decir, no sólo conocer las noticias o cambios de hábito del mercado que nos impactan: debemos entender cómo está funcionando la economía mundial y cómo eso podrá afectar nuestro negocio en el futuro. Somos parte de una economía global y lo que sucede en el este de Europa tarde o temprano impactará en nuestro negocio en Buenos Aires o Bogotá.

Planifica a bajo detalle

El CFO debe pensar en grande pero actuar en el detalle. El área financiera de las empresas debe ser el motor creativo para enfrentar las escaladas inflacionarias, proponiendo planes para los precios, los salarios, las inversiones en tecnología y la posibilidad de desembarcar en nuevos negocios.

«Los líderes empresariales, y específicamente los CFO, deberán sopesar el impacto en sus negocios y cómo otros competidores realizan movimientos para mitigar la inflación. Los CFO inteligentes deberán desarrollar planes en las áreas de precios, inversiones de salarios y talentos, despliegue de nuevas tecnologías y oportunidades de M&A». Steve Galluci

Una realidad es que no sabemos cuanto va a durar el período inflacionario. Por ello, no podemos especular con una fecha límite donde las cosas vuelvan a la normalidad. Debemos enfrentar el problema con decisiones estratégicas respecto a la productividad, la permanente búsqueda del crecimiento a pesar del dolor monetario y la adopción de nuevas tecnologías que nos permitan ser más eficientes.

No cometas el error de no valorar el talento

Un problema enorme que surge por el impacto de la inflación en las empresas es el del costo del talento. Los trabajadores exigen ajustes salariales conforme a la inflación, y los empresarios muchas veces tratan de “no acompañar” el índice a propósito para aligerar la carga que de por sí implica renegociar los contratos con los clientes y proveedores.

Según la consultora americana Deloitte, el 97% de los CFOs americanos estiman que en 2022 aumento el costo de retener el personal será muy importante y difícil de afrontar.

A causa de estos desajustes, muchos de los mejores empleados salen a buscar otras opciones laborales, y el talento se escapa de las empresas como el arena entre los dedos. O, en otros casos, la puja salarial se mantiene con “ajustes y nuevos ajustes”, generando un espiral de precios salariales lo cual puede terminar en acuerdos desparejos, mal clima, problemas financieros para la empresa por comprometerse a costos que no puede solventar, entre otros.

La gestión de los salarios en contextos de inflación es fundamental, y es otro de los puntos en los cuales el éxito se verá marcado por una buena capacidad de negociación.

No olvides tu principal aliado: la tecnología

Estamos en el 2022, no lo olvidemos. Por fortuna, la tecnología está aquí para ayudarnos. Nos da la capacidad de innovar métodos, automatizar procesos y optimizar costos operativos. La tecnología es un arma de uso imperioso frente a la inflación.

Según una encuesta reciente (de 2021) del prestigioso portal CFO.com, el 92% de los financieros de medianas y grandes empresas en los Estados Unidos “anticipaba para 2022 aumentar la automatización en su organización e integrar más y mejores tecnologías” como parte de la lucha contra la inflación que se avecinaba.

Las aplicaciones de gestión, la Inteligencia Artificial y las herramientas de Business Inteligence pueden aportarnos valor de formas impensadas no mucho tiempo atrás. Sólo es cuestión de sacar la cabeza un poco por encima del nivel del agua, tomar un respiro y tratar de pensar y ver a futuro. De esta manera, lo que nos parece un gasto innecesario en una herramienta tecnológica, puede transformarse en una inversión realmente óptima, que nos permita mejorar la productividad del negocio, logrando mayor rentabilidad en la operación y cumplimentando un Retorno de Inversión como el que habíamos deseado.

Notas finales

A modo de repaso, te dejamos nuestras conclusiones sobre esta investigación en buenas prácticas de lucha contra la inflación en las empresas.

  • Revisar los costos. Reducirlos si es posible o pasar de gastos fijos a variables cuando haya oportunidad. Evita los desperdicios con el mayor de los énfasis.

  • En tecnología, en cambio, piensa en invertir. Las herramientas de tipo RPA (automatización de procesos mediante robots de software) nos ayudan a producir mejor, ser más óptimos y más rentables.

  • Evalúa la tercerización de servicios o la subcontratación. Adáptate al cambio: las tendencias están en la deslocalización de la producción. Está atento a las ventajas que pueda brindarte el mercado en este sentido.

  • Planifica en detalle.

  • Mantente informado. Mantente aprendiendo y conociendo al mercado: no sólo al tuyo, sino lo que pasa a nivel global.

Si bien la inflación es un dolor muy importante para las empresas, también puede significar una oportunidad. Pero para ello, debemos estar atentos, analizar e identificar el cambio y sumarnos a el considerándolo como un aliado y no un enemigo.

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